Las monedas digitales de los bancos centrales (en adelante, CBDC) son uno de los fenómenos más comentados en la industria de la criptografía en la actualidad. Para empezar vamos a definir la terminología. CBDC (moneda digital del banco central) es dinero digital emitido y proporcionado por el Banco Central. En general, las CBDC no son criptomonedas, sino dinero digital emitido por el Banco Central y que está totalmente regulado por el estado.

¿Cómo simplificarán las CBDC el funcionamiento de los bancos?

El objetivo de CBDC es simplificar el sistema bancario. En la actualidad solo los bancos comerciales pueden trabajar con los bancos centrales de los países, a través de los últimos los bancos comerciales realizan sus liquidaciones entre ellos a través de sus cuentas corresponsales. Es por esto que los usuarios se ven obligados a pagar altas comisiones por las transferencias entre diferentes bancos. Con la ayuda de las CBDC los bancos comerciales y sus clientes podrán liquidar sus cuentas entre ellos mismos de manera directa, sin pasar por el Banco Central, utilizando las monedas digitales del Banco Central. Al mismo tiempo, se observarán los principios de AML y KYC, por lo que el Banco Central podrá rastrear todas las transacciones.

Los bancos centrales de todo el mundo compiten por ser los primeros en emitir sus monedas digitales a medida que cambia la economía global, sobre todo debido a los desafíos de la pandemia de COVID-19. China ha ocupado una posición de liderazgo durante mucho tiempo formando agresivamente su propio DCEP (yuan digital), y los bancos centrales más influyentes (incluidos la Reserva Federal y el Banco Central Europeo) están colaborando con los investigadores para evaluar los aspectos positivos y negativos de la implementación de las CBDC.

¿Cómo se convirtió Libra en la principal amenaza para la estabilidad financiera mundial? 

El mercado de criptografía actual está experimentando cambios importantes, no es en absoluto el que era en 2017 cuando el público en general se enteró por primera vez de Bitcoin. Ethereum se ha convertido en un blockchain que se utiliza para crear un ecosistema de finanzas descentralizadas (DeFi) completamente nuevo. Bitcoin ha capeado una tormenta, muchas acusaciones, críticas y dudas y ahora parece que se está utilizando más que nunca. Y, por supuesto, aunque estas dos criptomonedas apenas están ganando terreno no cabe duda de que la verdadera amenaza para los bancos centrales llegó con el anuncio del lanzamiento del token Libra de Facebook. Ya que la compañía se preparaba para ingresar al mundo de las finanzas con su plataforma que ya cuenta con más de dos mil millones de usuarios dispuestos a usar Libra, lo que causaría un cambio gigante en el sistema monetario global. 

Los bancos entraron a la carrera. ¿Quién va a ganar? 

Según las investigaciones más recientes, al menos 18 bancos centrales en el mundo están desarrollando monedas digitales. Y hasta hace poco esto se hacía de forma individual, pero ya este año estamos viendo una cooperación más estrecha entre los bancos destinada a pensar en el impacto de la moneda digital en la política monetaria y la estabilidad financiera, así como en el diseño óptimo para dicha moneda.

A principios de este año, el Banco de Pagos Internacionales (BIS) publicó un documento que sondeó a los bancos centrales sobre cómo están evolucionando sus planes de CBDC, mostrando que una amplia gama de motivos están motivando a los bancos para una investigación y experimentación extensas. Según la encuesta, alrededor del 80% de los Bancos Centrales están realizando algún tipo de trabajo en esta área, alrededor del 40% ha pasado de la investigación conceptual a experimentos o prueba de concepto, y otro 10% ha desarrollado proyectos piloto.

A principios de este año el Banco de Pagos Internacionales (BIS) publicó un documento en el que presentó los resultados de un sondeo que hizo a los bancos centrales sobre cómo están evolucionando sus planes en cuanto a las CBDC. Este documento muestra que una amplia gama de motivos está impulsando a los bancos para una investigación y experimentación extensas. Según este sondeo, alrededor del 80% de los Bancos Centrales están realizando algún tipo de trabajo en esta área, alrededor del 40% han pasado de la investigación conceptual a los experimentos o pruebas del concepto, y otros 10% han desarrollado proyectos piloto.

Una pregunta interesante es: ¿cuál es el diseño óptimo para una CBDC? Ya que un diseño óptimo requiere un buen equilibrio de costos y beneficios y minimizar los posibles efectos secundarios no deseados. Las CBDC de propósito general se pueden implementar de dos maneras alternativas: se pueden ofrecer en forma de cuentas de depósito en el Banco Central a todos los hogares y corporaciones, o en forma de token de moneda digital que circulará de manera descentralizada sin la participación de la contabilidad central. Pero, por supuesto, por razones de seguridad y privacidad, la segunda alternativa no es la favorita de los bancos centrales, especialmente en los países desarrollados.

Oportunidades y desafíos de las CBDC 

Los bancos centrales ya han comenzado a analizar de manera intensiva las ventajas y desventajas de implementar las CBDC, y están considerando especialmente su impacto potencial en la política monetaria, la estabilidad financiera y el sistema financiero. Varios estudios han presentado una serie de beneficios muy diversos de las CBDC. 

Pagos más eficientes: las CBDC pueden solucionar problemas como pagos ineficientes mientras mantienen el control gubernamental sobre el dinero. Los bancos centrales creen que sus monedas pueden hacer que los sistemas de pago sean más eficientes, acortar los tiempos de transferencia y liquidación y, por lo tanto, contribuir al crecimiento económico. Otros beneficios pueden incluir la provisión de dinero eficiente, seguro y moderno, y una mayor sostenibilidad y asequibilidad de los pagos minoristas.

Más seguridad: la CBDC ampliamente adoptada permitirá un mejor control de los pagos y ahorros ilegales, el lavado de dinero y el financiamiento del terrorismo. Como resultado, los usuarios tendrán menos riesgo de ser sometidos a los delitos violentos dirigidos a los tenedores de efectivo, lo que en potencia podría reducir los costos de seguridad y seguros asociados con el mantenimiento del dinero en efectivo.

La mejora de la eficacia general de la política monetaria: las CBDC pueden ser un serio competidor de los instrumentos monetarios tradicionales, lo que crearía desafíos pero también oportunidades. Los bancos centrales temen que Libra y otras criptomonedas puedan socavar la soberanía sobre la política monetaria, pero las CBDC podrían resistir el aumento de las criptomonedas emitidas por el sector privado.

La mejora de la estabilidad financiera: las CBDC también pueden mejorar la estabilidad financiera y macroeconómica, reducir el llamado «riesgo moral de los bancos» al reducir el papel del sistema bancario en la creación de dinero.

Sin embargo, la mayoría de los beneficios ofrecidos no son tan inequívocos y son en gran parte controvertidos. Los méritos de las CBDC parecen relativamente innegables, pero eso por sí solo no es suficiente. ¿Cuáles son las posibles desventajas de introducir monedas digitales?

Posible desaparición del sector bancario: no está claro en qué medida y en qué dirección la moneda digital soberana afectará al sector bancario y la estabilidad financiera. Son posibles diferentes resultados, con diferentes implicaciones políticas, pero sin una indicación clara de cuál es la más probable.

La definanciación del sector bancario: el reemplazo demasiado común de depósitos bancarios con las CBDC podría resultar en una reducción significativa en el financiamiento en el sector. Si las monedas digitales reemplazan los depósitos privados, podría socavar los canales de préstamos de los bancos comerciales, lo que afectaría negativamente la creación de préstamos y la actividad económica.

El impacto en la estabilidad financiera: el reemplazo de los depósitos bancarios con las CBDC también podría afectar las perspectivas de crecimiento si pone en peligro las actividades de préstamos bancarios. Primero, incluso si los bancos estuvieran dispuestos y pudieran atraer el financiamiento alternativo, la adopción de las CBDC como un activo seguro podría hacer que la oferta de préstamo sea más volátil. En segundo lugar, los riesgos de cesación del financiamiento bancario pueden empujar al sector privado hacia la banca paralela (de la economía sumergida).

La moneda bancaria digital y la moneda criptográfica: ¿cuál es la diferencia? 

El deseo de comparar las monedas digitales de los bancos centrales que pronto se lanzarán y las criptomonedas descentralizadas es comprensible, pero, sin embargo, los principios básicos subyacentes a las CBDC en realidad contradicen la filosofía básica del mundo criptográfico. Bitcoin se creó como una forma de evitar los bancos centrales monolíticos y, en algún lugar, incluso humillar la política monetaria de la Reserva Federal en respuesta a la crisis financiera mundial del año 2008. Bitcoin y las criptomonedas en general son una forma de evitar los bancos y protegerse contra la pérdida de poder adquisitivo que generalmente está respaldado por dinero en efectivo. Las CBDC parecen estar jugando en el otro lado, desesperadas por mantener el oligopolio del sistema bancario global. Si bien el crecimiento en el desarrollo de las CBDC es una evidencia indirecta pero muy clara del éxito de las criptomonedas, las diferencias entre las dos son numerosas. Desde un punto de vista filosófico, son incluso lo opuesto a todo para lo que se creó bitcoin: para evitar las restricciones del sistema financiero, dar a las personas la autonomía financiera y garantizar la transparencia y la confianza. 

La centralización y la descentralización

La primera diferencia importante, y también la más evidente, entre una criptomoneda como Bitcoin y una CBDC es la descentralización, o, mejor dicho, su ausencia en el segundo caso.

Las criptomonedas están respaldadas por numerosos nodos distribuidos, que son estimulados por una recompensa por el bloque descubierto que es necesario para mantener la red. Las CBDC están respaldadas por una única red central dedicada a atender solo la política del estado que las emite. El control de los bancos centrales significará que los bancos centrales seguirán tomando la mayoría de las decisiones. Es muy probable que los bancos centrales, por ejemplo, se centren en un tema e ignoren el otro; digamos, se centren en la creación de puestos de trabajo y el mantenimiento de los mercados, al tiempo que permitan que se acumule la deuda y no hagan frente a la inflación de forma adecuada. ¿Suena familiar?

La confidencialidad y la autonomía

El segundo punto de mayor desacuerdo entre las CBDC y las criptomonedas es la idea de autonomía financiera y privacidad, en la que es menos probable que las primeras respeten su privacidad y sus datos.

Los bancos centrales están vinculados a los reguladores, mientras que las criptomonedas siguen siendo en gran medida independientes, especialmente en un sentido de igual a igual. Es decir, las criptomonedas peer-to-peer permiten al usuario decidir de forma independiente cuántos datos quiere compartir sobre sí mismo y con quién, pero al mismo tiempo parece completamente inevitable que cada transacción de una futura CBDC transfiera automáticamente datos a las autoridades reguladoras o fiscales.

Generalmente se acepta de manera predeterminada que las personas que prefieren (y usarán) las tecnologías que preservan su privacidad tienen algo que ocultar. Esto puede no parecer un gran problema si uno no está haciendo nada ilegal. Pero en realidad hay muchas más razones para tal preferencia, no solo las relacionadas con la actividad delictiva de la persona. Si bien la privacidad es claramente una necesidad para los delincuentes, los ciudadanos respetuosos de la ley también la necesitan cuando quieren protegerse de los estafadores que buscan constantemente un objetivo vulnerable.

La seguridad 

La última diferencia tiene que ver con la seguridad, y podemos ver que hasta ahora las criptomonedas están luchando dentro esta tormenta, mientras que los bancos centrales no lo están.

Por supuesto, ya se han identificado ciertas debilidades en los blockchain, en particular, en la seguridad del intercambio: existen problemas con el autoservicio y la identificación de direcciones de monederos después de la reutilización, la posibilidad de un ataque del 51% y muchos más. Pero, aunque no parezca obvio, las CBDC ofrecen un campo aún más amplio para los ataques. Es probable que los estados que emiten las CBDC se enfrenten a ciberataques de las naciones rivales, especialmente en los primeros años. Y, como demuestra la práctica, las agencias gubernamentales y algunos países en general son extremadamente susceptibles a los esfuerzos coordinados de piratería. 

Las monedas digitales de los bancos centrales tienen una gran posibilidad de convertirse en una realidad, pero aún no se comprende completamente cómo se verá todo esto; la mayoría de los proyectos de las CBDC aún se encuentran en etapas muy tempranas o conceptuales. Si bien los bancos están avanzando en su investigación sobre los problemas y beneficios de las monedas digitales a nivel mundial, los hallazgos actuales no son (todavía) suficientes para justificar la aparición de las CBDC. También es demasiado pronto para decir cuál sería la construcción óptima para tales monedas, hay un par de otras preguntas abiertas. Por ejemplo, cómo afectarán las CBDC a la política monetaria, la estabilidad financiera y la posición de las instituciones financieras. 

Dado que todavía hay demasiado desacuerdo sobre los diversos pros y contras para responder a estas preguntas en la actualidad, se necesita más investigación para comprender y evaluar mejor los pros y los contras relacionados con el uso de las CBDC. Y sólo entonces será posible tomar decisiones bien fundamentadas.